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Aceite de Oliva Virgen ExtraEl oro líquido del Mediterráneo

Cuidado corporal

Limpiar, proteger y curar: el aceite de oliva en cosmética.

El aceite de oliva para el cuidado del cuerpo

Fruto del árbol de los dioses, el aceite de oliva virgen extra tenía ya en la Antigüedad fama de ser tan beneficioso como alimento como para el cuidado del cuerpo. Desde entonces, numerosos estudios científicos han demostrado sus efectos beneficiosos para la salud. En el cuidado corporal, el aceite de oliva servía, y sigue sirviendo, para limpiar, proteger y curar.

Limpiar

Es la base de muchos jabones, entre ellos el famoso jabón de Marsella, que se supone que contiene más del 70 %. También forma parte de champús y perfumes.

Para una piel suave y luminosa

Añada 3 o 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al agua del baño: saldrá con la piel suave, hidratada, muy ligeramente perfumada y con aspecto saludable.

Un desmaquillante natural

Aplíquelo simplemente con un algodón: su efecto desmaquillante le sorprenderá. La fina capa que forma alrededor de los productos sobre los que se aplica es tremendamente eficaz, incluso con el rímel más resistente.

Proteger

El aceite de oliva tiene propiedades interesantes para la cosmética: es emoliente (suaviza la piel), calmante, combate la sequedad cutánea y es antioxidante. Por eso forma parte de muchos productos hidratantes (cremas, leches, bálsamos labiales…) y aceites de masaje.

En la Antigüedad, las mujeres lo usaban para hidratar el cuerpo y las manos y proteger el cabello, haciéndolo más sedoso y fácil de desenredar. Sus efectos antibacterianos, lubricantes e hidratantes se conocen desde hace mucho tiempo, y sus vitaminas E y D y numerosos antioxidantes contribuyen a fortalecer el cabello y el cuero cabelludo. Algunos investigadores le atribuyen también un efecto contra la caída del cabello.

Los atletas griegos se friccionaban con él para flexibilizar los músculos antes del esfuerzo, protegerse de los golpes, el sol, el viento y el frío, y limitar la transpiración.

Limitar la aparición de estrías

La piel es elástica, pero el embarazo suele provocar estiramientos que superan su capacidad natural y dejan una especie de grietas llamadas estrías. Masajeando con regularidad el vientre y la parte alta de los muslos con aceite de oliva virgen extra, desde el segundo trimestre hasta el final del embarazo, puede ayudar a reducir este efecto: el aceite mejora la elasticidad de la piel y favorece su renovación gracias a las vitaminas D y E que contiene.

Para un cabello sedoso y brillante

Antes de lavarse el pelo, aplíquese directamente unas cucharadas de aceite de oliva virgen extra ligeramente templado. Masajee bien el cuero cabelludo, deje actuar media hora y aclare abundantemente con agua fría. El aceite limpia, hidrata y suaviza el cabello y el cuero cabelludo.

Para un cabello aún más suave y brillante, pruebe una receta del antiguo Egipto: mezcle 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 yema de huevo y 1 cucharada de miel, temple ligeramente y aplíquelo masajeando bien. Deje actuar 15 minutos y aclare abundantemente.

Curar

Se tomaba como pócima para calmar el dolor de estómago, se aplicaba como ungüento para aliviar quemaduras, irritaciones y picores, y en gotas tibias con un poco de ajo contra el dolor de oídos. Las hojas de olivo servían de base astringente y depurativa; los preparados de hojas y aceite de oliva curaban todo tipo de inflamaciones, bajaban la fiebre y purgaban la vesícula biliar.

Adiós a la irritación del pañal

Aplique simplemente un poco de aceite de oliva virgen extra en el culito irritado de su bebé, después de limpiarlo: calma el dolor y el picor, hidrata la piel y ayuda a evitar que la dermatitis del pañal empeore o reaparezca.

Prevenir y reparar los excesos

¡El mejor remedio es, por supuesto, no cometerlos y seguir la dieta mediterránea! Una cucharadita de aceite de oliva virgen extra, aún más eficaz en ayunas, deposita en las paredes del esófago, del estómago y del intestino una capa protectora frente a alimentos y bebidas ácidos y envuelve los alimentos, lo que favorece el tránsito. Después, una pequeña cura de infusión de hojas secas de olivo aliviará un hígado y una vesícula algo cargados.